Cantabria, gracias a su particular localización geográfica y su variada topografía, acoge una elevada riqueza natural. Un territorio a caballo entre la región mediterránea y la atlántica que cuenta a su vez con especies y hábitats propios de regiones alpinas.

Al igual que otros lugares de Europa, el desarrollo económico y social ha deteriorado la propia armonía de la naturaleza de Cantabria. En la actualidad, la desconexión con el mundo natural es patente, incluso en un territorio cuya sociedad aún mantiene cierto arraigo rural. Nuevos conflictos dificultan la conservación de la naturaleza y arrinconan su dimensión más salvaje.

A pesar de ello, aún cuenta con una notable riqueza natural. Macizos montañosos, paisajes costeros y estuarios, cuencas fluviales salpicadas de mosaicos infinitos formados por robledales, hayedos, pastizales o brezales. Rincones que aún albergan tesoros naturales como salmones atlánticos, osos pardos, paíños europeos o desmanes ibéricos. Un patrimonio inspirador que merece ser disfrutado y conservado.

En este contexto nace WildLight Cantabria. Un proyecto que pretende crear imágenes únicas e inspiradoras, que despierten la admiración hacia la naturaleza de Cantabria por el simple hecho de su propio atractivo visual y promuevan la conservación de la vida salvaje de Cantabria.

Apoyando la narración visual de sus historias con la información de su ecología, WildLight Cantabria nace para impulsar la reflexión sobre la importancia de conservar una tierra más salvaje.